Que venga la tormenta…

tormenta mujer

Que las lágrimas incesantes que hoy derramo

sea la lluvia que alimente la semilla del árbol de mañana

que nacerá en esta tierra hasta ayer desierta…

olor a tierra mojada,

suelo húmedo fértil,

lodo en el proceso,

mis ojos lloran, simulan la tormenta interna,

catarsis de mi cielo,

desahogo del alma,

el dolor se libera

y se vacía el espacio en el que florecerá un hermoso jardín,

que las nubes grises se esfumen,

que el viento golpee mi rostro, mi cuerpo,

me sacuda y me lleve por nuevos rumbos internos,

que mañana brille el sol ante mis ojos

y pueda iluminar con las puntas de mis dedos el más grande de los arcoiris,

que la tormenta suceda, que pase pronto y que amanezca

pero que llueva…

agua contenida durante días, años, siglos

no puede derramarse en un segundo…

seguro tormenta, tormenta segura

que suceda, que tarde lo necesario si me ha de dejar clara y limpia.

                                                                                                           Kenny Pineda.

Ruinas de mí…

Ruinas de mí Siento como me deshago,  como lo que fui se cae a pedazos, se desmorona para darme una nueva oportunidad para reconstruirme... Me gustaría que el proceso fuese sencillo y rápido, mas sé que será gradual y me dolerá el esfuerzo, no será fácil, sin embargó será, es,  desde ahora mismo. Ahora estoy entre escombro, quitando piedras y levantando polvo, pero mañana empezaré a barrer la tierra vieja y limpiar el espacio para levantar el castillo más hermoso.


Siento como me deshago,
como lo que fui, se cae a pedazos,
se desmorona para darme una nueva oportunidad
de reconstruirme…
Me gustaría que el proceso fuese sencillo y rápido,
mas sé que será gradual y me dolerá el esfuerzo,
no será fácil, sin embargó será, es, desde ahora mismo.
Ahora estoy entre escombro, soltando piedras y levantando polvo,
pero mañana empezaré a barrer la tierra vieja
y a limpiar el espacio para construir el templo más hermoso.