El Miedo como Fuerza Creadora.

el miedo es

La alquimia interior nos habla de que los problemas desaparecen o se minimizan tan pronto como se aceptan, pero cuando se entra en conflicto con ellos entonces se agrandan y complican.

El miedo es parte de la vida y del crecimiento, y no es del todo malo. El miedo nos puede alertar de algún peligro real y no creado en nuestras mentes y si sabemos identificar cuando cumple su función de alerta, podemos entonces convertirnos en personas precavidas. El miedo es o se convierte en algo negativo solamente cuando es destructivo, y no se utiliza para crear; cuando la persona sufre con sus miedos y no aprende nada de ellos. Cuando el miedo nos ha dejado una lección, es entonces cuando podemos denominarla una Fuerza Creadora. El miedo te hará intrépido.

El miedo es peligroso, que ironía, ante alguna sensación de peligro activamos el miedo, siendo el miedo algo mayormente peligroso. Es peligroso cuando se perpetúa, se extiende y la persona continúa reaccionando como autómata en la rutina de su círculo vicioso.

En la sociedad está muy marcadas dos distinciones, clasificamos y encasillamos a la gente en dos tipos de personas respecto a este tema: Miedosos o Cobardes vs Valientes y hasta hay dichos populares que se utilizan con frecuencia; “El valiente vive hasta que el cobarde quiere”. No es de todo falso, sin embargo, el miedo lo siente tanto el cobarde como el Valiente, la diferencia está en la actitud ante esos temores y miedos que todos traemos en mayor o menor grado. No existe la persona que no sienta, o no tenga miedos, existen más bien, las personas que con bravura disfrazan a esos miedos, los niegan, los reprimen y enfrentan como si se destruyeran en un combate, sin saber que pueden destruirse algunos factores externos, pero dentro irán creciendo y fortaleciéndose para algún día paralizarlos por completo. Las personas que andan por el mundo con el letrero en la frente de Valiente, q se ponen la capa de súper héroe y buscan demostrar atrevimiento desmedido a los demás, no son más que cobardes enmascarados que no se atreven a lo más importante; a “aceptar sus miedos”. Ese excesivo garbo es sólo la fachada de una casa a la que nadie tiene acceso.

Al reprimir cualquier pensamiento, emoción o sentimiento, no se logra experimentar el fenómeno en su totalidad y no se extrae de él lección alguna.

Sería bueno graduar nuestro miedo y hacer un tratamiento que sea acorde dicha graduación, ya que en la familia del miedo podemos encontrar el susto, el horror, el pánico, la fobia.

En todo existe la dualidad, a cada cosa le corresponde un opuesto, así como a la noche el día, a la oscuridad la luz, al miedo le correspondería el amor, aunque muchas personas creerían que al amor le corresponde el odio y la fe o el valor al miedo. Cuando actuamos basados en el miedo estamos dejando de actuar basados en el amor, amor a nosotros mismos, el amor es la fe, la certeza, la creencia en lo positivo, en nuestro poder, en nuestro creador y nuestra naturaleza divina, el miedo por el contrario es creer firmemente en lo negativo que sucederá, en lo difícil y complicado, en la carencia de poder y divinidad dentro de nosotros con humildad, respeto, y aceptación.

El miedo suele usar disfraces para despistarnos, por ejemplo, suele utilizar al enojo para pasar desapercibido y sea más complejo descubrirlo y aceptarlo. Tras cada situación y emoción que te parezca insatisfactoria, incómoda o causante de infelicidad puedes preguntarte en silencio “¿A qué le tengo miedo? ¿Qué me resulta amenazante de esta situación?” y entonces podrás revelar a esos miedos, quitarles el disfraz para empezar a conocerte, aceptarlos y transformarlos. Un ejemplo frecuente es el enojarnos al sentir que alguien no nos brinda el tiempo o la atención que necesitamos o creemos necesitar y reaccionamos discutiendo y reprochando… el miedo escondido detrás del enojo es el miedo al abandono, a la soledad, a la distancia, etc.

Existen varias formas en las que solemos reaccionar ante el miedo: desde huir hasta actuar violentamente, debemos pues ser conscientes de la respuesta impulsiva que éste nos causa y de las consecuencias que trae.

Existen también actividades para el manejo inteligente del miedo como el autoconocimiento, la aceptación, la respiración, técnicas de relajación, las afirmaciones, la visualización creativa, la reprogramación sugestiva para cambiar las ideas y creencias que nos producen o se asocian con los miedos, actividades recreativas o que conlleven salir de nuestra zona de confort y nos lleven a atravesar el límite que nosotros mismos nos hemos impuesto por medio del miedo.

Hagamos entonces del miedo una Fuerza Creadora y no una fuerza destructiva.

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: