Aprendamos a relacionarnos mejor…

interacción familiar

A veces nos preguntamos por qué cada vez hay o se ven más relaciones  tóxicas… sería bueno que pusiéramos atención en las dinámicas familiares… si la toxicidad es nuestro patrón, y ya estamos familiarizados con ello, de tal forma que es lo único que “conocemos”, nos será mucho más difícil construir una relación de pareja sana. No porque no queramos romper dicho patrón o porque no aspiremos a lago mejor… es increíble como puede programarnos la escuela familiar en la que crecimos y nos desarrollamos.

Ciertamente como padres tenemos una enorme responsabilidad en cuanto a ello, somos el ejemplo, no sólo en la forma en que interactuamos con nuestra pareja, sino que también en la interacción con nuestros propios hijos… ¿Estamos criando personas dependientes? ¿Estamos acostumbrando a nuestros hijos a las órdenes sin darles la oportunidad a que expresen sus puntos de vista? “Sé obediente y sin chistar”, “Quédate calladito…”, ” Si yo te doy, tengo todos los derechos sobre ti” o al contrario… “No te dejes, si te gritan grita, si te pegan, pegas” Es ilógico que como padres señalemos con el dedo acusador a nuestros hijos y les cuestionemos el por qué de sus conductas… es algo que aprendieron, sólo basta echarse un clavado al pasado o incluso al presente… ¿Cómo sigue siendo la interacción con mis hijos? ¿Que les enseñé y les sigo reafirmando?

Cuando somos hijos adultos podemos tomar parte en el asunto en cuanto a la desprogramación, los introyectos y reconstruirnos, sin embargo, sería importante que expandamos nuestra conciencia y que esto sea un trabajo generalizado de padres e hijos…

Nadie nos enseña a ser padres, pero siempre podemos hacer algo por mejorar.

¡La unión hace la fuerza!

Kenny Pineda

2 de abril: Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo

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Es importante informarnos y hacer conciencia.

Compartamos la información.

El término autismo proviene de la palabra griega eaftismos, cuyo significado es “encerrado en uno mismo”. El autismo no es una enfermedad, sino más bien un desorden del desarrollo de las funciones del cerebro permanente y profundo. En muchos casos, el autismo causa problemas con:
la comunicación, tanto verbal como no-verbal.

El autismo es un trastorno neurológico complejo que generalmente dura toda la vida. Actualmente se diagnostica con autismo a 1 de cada 68 individuos y a 1 de cada 42 niños varones, haciéndolo más común que los casos de cáncer, diabetes y SIDA pediátricos combinados. Se presenta en cualquier grupo racial, étnico y social, y es cuatro veces más frecuente en los niños que en las niñas.

El siguiente artículo es tomado de: https://www.lds.org/topics/disability/list/autism?lang=spa

En qué consiste el autismo

El autismo es una discapacidad con características que varían en un amplio espectro. Si bien no se puede identificar a las personas autistas por su apariencia física, por lo general tienen dificultades con el lenguaje o la comunicación, las relaciones interpersonales y la conducta, las cuales a menudo se deben a dificultades sensoriales.

Los diferentes grados de autismo van de moderado a grave. Es posible que las personas con autismo grave no se comuniquen verbalmente y parezcan indiferentes a las demás personas. Quienes tienen autismo moderado pueden parecer increíblemente inteligentes, pero quizás parezcan muy extraños al interactuar socialmente. La mayoría de las personas con autismo se hallan en algún punto intermedio de esa escala.

Las personas con autismo tienen dificultades en tres áreas principales

1. Comunicación

Reiteran palabras o frases, a veces fuera de contexto
Hay falta de reciprocidad (no responden)
Ríen o lloran sin razón aparente
Interpretan la comunicación de modo literal; no entienden las indirectas verbales o sociales
Carecen de capacidad para seguir diversas instrucciones.

2. La interacción social

Les cuesta expresar a los demás cómo se sienten o lo que desean
Tienen una conducta social afectada o prefieren estar a solas
Les cuesta entablar contacto visual o emplear la comunicación no verbal
No perciben el peligro

3. La conducta

Les cuesta adaptarse a los cambios y prefieren las rutinas
Son muy susceptibles al exceso de estímulos. Se irritan fácilmente ante los ruidos, las muchedumbres, los hechos simultáneos o el contacto físico
Tienen juegos inusuales, rotación de objetos o apego excesivo a objetos
Demuestran gran interés en algún tema en particular (por ejemplo, trenes, películas, dinosaurios o animales)
Son demasiado activos físicamente o demasiado estáticos

Cómo prestar ayuda

*Para comprender mejor la situación de la persona, converse con los familiares sobre sus intereses y el modo de relacionarse mejor con ella.
*Interactúe de modo relajado y amistoso.
*Inste a los demás alumnos a no hacerle caso al comportamiento inapropiado y a encomiar a la persona cuando contribuya de manera positiva.
*No permita bajo ninguna circunstancia que los compañeros de clase se burlen o insulten a otras personas. Sea un ejemplo y busque formas de que las actividades de la Iglesia sean una experiencia positiva para todos.
*De ser apropiado, inste al resto de los alumnos a proponer formas de incluir a los niños con autismo. Hágales saber que aunque los niños con autismo pueden escoger pasar tiempo a solas, tal vez deseen tener amigos.
*Hable con la familia o con el responsable del cuidado de la persona con autismo y aprenda a reconocer cómo la persona indica que se siente agobiada.

Sugerencias para la enseñanza

1. Comunicación

*Prepare un ambiente apacible donde haya pocas distracciones.
*Dé instrucciones breves y simples. A fin de captar la atención de un niño con autismo, agáchese para estar a la misma altura y diga su nombre.
*Proporcione orden y organización para ayudar a la persona a sentirse menos ansiosa y más cómoda. Tenga una rutina de clase o de actividades uniforme.
*Prepare un programa para la clase valiéndose de imágenes o dibujos (por ejemplo, canción, oración, relato o lección, actividad y oración). Señale cada imagen conforme avance en el programa.
*Use imágenes, objetos, fotografías y videos al enseñar. Por lo general, las personas con autismo tienden a aprender mediante la vista.
*Recuerde que si una persona con autismo se obsesiona con una idea o pregunta, es improbable que la olvide hasta que se la responda y se sienta satisfecha.
*Sea flexible; su programa puede adaptarse a las necesidades de la persona con autismo.

2. Interacción social

*Averigüe lo que la persona hace bien (como armar rompecabezas o cantar) y busque maneras de ayudarla a usar esas aptitudes en el aula.
*Escoja actividades apropiadas que incluyan la interacción con los compañeros de clase. Use dichas actividades para fomentar la creación de lazos de amistad y el tomar turnos.
*Considere usar un “sistema de compañeros” en el que un compañero ayude a la persona con autismo cuando sea necesario.

3. Conducta

*Enseñe con regularidad reglas claras y simples que el niño pueda cumplir.
*Cuando aparezcan comportamientos inapropiados, reitere la regla y luego aliente al alumno a participar en otra actividad.
*Encomie conductas específicas cada vez que la persona haga algo bien, como por ejemplo: “Te felicito por cruzar los brazos, Carolina”.
*Ignore las pequeñas interrupciones y encomie constantemente las conductas apropiadas y los avances.
*Pregunte a los familiares en cuanto al comportamiento inusual o impropio. Los padres pueden ayudarle a comprender lo que el niño trata de expresar y el modo en que usted podría responder de manera provechosa.
*Proporcione interacción y actividad frecuentes. No se debe esperar que una persona con autismo se siente por periodos prolongados y escuche con atención. No espere obtener resultados a corto plazo. La paciencia, la persistencia y el cuidado con el tiempo producirán avances.
*Considere visitar la escuela del niño con autismo. Al hacerlo podría aprender sobre las aptitudes del menor y algunas formas eficaces de interactuar con él. Antes de la visita, deberá solicitar permiso a los padres y a las autoridades de la institución educativa.
*No se desaliente si el niño deseara sentarse y escuchar en vez de interactuar.
*Tenga en cuenta que habrá días buenos y malos que podrían ocurrir inesperadamente. Un buen día no significa que esté todo arreglado, así como un mal día tampoco significa que todo esté perdido.

Deseo con el corazón que esta información sea de utilidad y se comparta con la finalidad de hacer conciencia y participar proactivamente en el desarrollo humano y mejore nuestra interacción.

No basta…

subiendo la escalera

“No basta con saber lo que tenemos que hacer, hay que hacerlo”