Decisión correcta

volado
Nos aferramos a tomar “la mejor decisión”, “la decisión correcta” y… ¿quién puede saber cuál es la decisión perfecta?

Dejamos al asar elecciones importantes…

Creamos frustración al rededor de una decisión por el miedo a equivocarnos. ¿A caso no, cuando tiramos un volado, sabemos lo que queremos? ese instante en que la moneda gira en el aire, dentro de nosotros está el deseo de que caiga en una cara específica y ahí está nuestro deseo que minimizamos, negamos o rechazamos por una u otra razón.

¿Dejamos a la suerte nuestra felicidad, nuestra intensión o voluntad o peor aún, dejamos que alguien más nos indique el camino muy a pesar de nuestro verdadero deseo?

Si no sabes si negro o blanco tira la moneda, pero no para que la moneda decida por ti, sino para que te percibas en el momento del tiro y te escuches a ti mismo, para que le prestes atención a esa voz interna que ya sabe qué quiere.

No siempre podemos hacer lo que queremos, es cierto, pero también es cierto que no siempre tenemos que hacer eso que no queremos. La vida no es en blanco y negro, la Vida no es sólo extremos, la Vida tiene un catálogo de posibilidades para cada uno de nosotros y existe más de un camino.

Probablemente las circunstancias no se adecuen a lo que nosotros idealizamos, pero si existe la ancha probabilidad de elegir lo que más se le parezca, abandonar la necedad de no querer nada si no es como yo lo imagino. Existe la probabilidad de negociar con nosotros mismos sin sernos desleales.

Dale voz a tu deseo y finalmente puedes elegir qué hacer con él.

Kenny Pineda.

Elegir

elegir

“Mi vida es el resultado de mis elecciones”.