Exigir Cambios

exigir cambios

Los Seres humanos tenemos una tendencia a exigir cambios fuera de nuestros alcances, es decir; cambios al sistema, a las personas (hijos, padres, pareja, hermanos, amigos, empleados, compañeros, jefes), a las autoridades, a las organizaciones e instituciones, etc.

Eso porque es más fácil dejarle la responsabilidad al otro que asumir la propia.

Generalmente cuando exigimos cambios externos, justificamos la petición con un “Es por tu bien” o “Es por el bien común”. Sin embargo, la realidad es que “Es por mi bien”. Deseamos que las cosas se ajusten a lo que nosotros queremos o esperamos de los demás y no tenemos la iniciativa para producir un cambio desde nosotros mismos.

La gente piensa que si no se exigen cambios es señal de conformismo o indiferencia, pero no somos conformistas o indiferentes si el cambio viene desde nosotros mismos, desde lo más interno.

Lo importante es dejar de esperar que las cosas vengan de fuera para sentirnos cómodos y satisfechos. La verdadera comodidad y satisfacción proviene de nuestro interior.

Dejar de “exigir un cambio” no sólo quita carga negativa para que éste se produzca, sino que también hace enfocar nuestra energía en lo único que podemos cambiar: a nosotros mismos. Cada quien debe asumir su propia responsabilidad.

Evitemos esperar que el mundo esté alfombrado para poder andar.

Kenny Pineda.

Anuncios

Decepción = Pérdida y Ganancia

decepción 2

En todo, por más feo y grave que parezca existe algo positivo.

La decepción implica pérdida. Pérdida de confianza, de cercanía, de ilusiones o expectativas y quizá de algunas cosas más. Pero la decepción también implica ganancia y aquí que hasta ésta tiene su lado positivo.

Tras una decepción lo que podemos ganar es: conciencia, la oportunidad de poner límites, valor para renunciar a algo o a alguien que realmente no deberíamos tomar en cuenta, un cambio benéfico, etc.

Lo importante es aceptarnos decepcionados, abrazar todo sentimiento que conlleve la decepción como el enojo o la tristeza y después de ello, observar el para qué, los beneficios, lo positivo… LA GANANCIA DE LA DECEPCIÓN y entonces si, levantarse y seguir.

Existen dos factores importantes para una decepción: “La persona o cosa que te causa decepción” y el más importante “uno mismo”(con sus expectativas e ilusiones).

Difícilmente podrás cambiar a quien o lo que te decepciona para que cubra tus expectativas y aunque eso fuese posible, no sería la solución. Lo que si puedes hacer es cambiar tú, tu manera de actuar o dirigirte, tus expectativas o la distancia que pones.

Los cambios más efectivos son los que realizas en ti y por ti mismo.

Muchas veces el hecho de que “alguien o algo te decepcione” no señala forzosamente un error en ti o el la otra persona o cosa, sólo señala un error en tu manera de actuar y en las expectativas o idealización tan alta sobre las personas o cosas. Y eso se puede modificar.

Kenny Pineda.