Caer y salir del hoyo

salir del hoyo

Caer no implica ningún esfuerzo… Te resbalaste, estabas distraído, tropezaste, no conocías el terreno, te aventaste. Cualquiera que haya sido el caso, seguro no tuviste que esforzarte para bajar hasta ahí.

Subir y salir entonces, seguro que sí implicará esfuerzo, energía, ingenio, creatividad, destreza, fortaleza. Pero sobretodo, requerirá disposición, voluntad, convicción.

Seguro que todos esos instrumentos los has ya sacado antes de tu caja personal de herramientas , seguro que alguna vez has tenido que utilizarlos y los conoces…

Entonces…
¿A qué le temes ahora?
¿A seguir cavando y complicar la salida?
¿Eso tiene solución?

Evita seguir cavando, canaliza la energía que usas en quejarte y lamentarte por una situación, pudiendo emplearla en desempolvar tus herramientas personales y ponerte en acción. Las lágrimas en exceso pueden formar el pantano en el que te ahogues, esa puede ser tu tumba o tu más grande travesía que contar, tu testimonio de lucha, tu orgullo, la experiencia que afile tus herramientas, la victoria en tu alma.

Crea una estrategia, crear es poner en acción. Ponerte en acción es estar en movimiento, y cuando estás en movimiento no tienes porque temer que todo siga igual…
Haz cosas distintas para tener resultados distintos a los que has obtenido hasta ahora.

Salir del hoyo en que caíste no solo es posible, sino es lo mejor que puedes hacer después de haber caído. Si lo analizas, salir no es una opción, salir es la única solución… ¿Qué puedes perder?

Los logros se nutren de fe, confianza, valentía, coraje, esfuerzo, motivación, constancia, persistencia… Quizá hayas perdido mucho en el camino que te llevó hasta ese agujero, pero te aseguro que esas son herramientas que nunca se pierden, sólo es que uno se olvida que las tiene dentro de sí mismo. Así es pues, que no lo has perdido todo, aún tienes mucho!

Kenny Pineda.

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Pedir y Dar Consejos

consejos

Con frecuencia las personas que nos tienen confianza se acercan para compartirnos su situación o experiencia, pero esto no significa que se nos esté solicitando un consejo o una fórmula mágica para resolver dicha circunstancia.

A veces las personas sólo requieren o requerimos de alguien que nos escuche, externar nuestros pensamientos y emociones con el fin de encontrarles sentido y desenredar por medio del habla, encontrar respuestas en nosotros mismos mediante la exposición del caso.

Cuando alguien necesita un consejo, generalmente lo pide. Cuando las personas no piden consejo es porque no lo quieren.

Cuando lo que queremos es que nos escuchen debemos ser claros. “Me gustaría contarte… compartirte… que me escuches”. O bien, cuando lo que queremos es una opinión, consejo o punto de vista de la misma forma debemos ser claros al acercarnos.

También debemos tomar en cuenta que el que se nos pida un consejo y lo demos, no significa que la persona debe actuar conforme al consejo que se le da. El consejo es una sugerencia, opción, opinión personal, pero no una regla que al exponerse deba cumplirse.

Kenny Pineda.