Resultados extraordinarios

Man jump

¡Si quieres resultados extraordinarios, haz esfuerzos extraordinarios!

Bonito tu día!
Kenny Pineda.

Coleccionista de instantes…

LIBRO DE LOS DESEOS

Cientos de historias… todas ellas me hacen ser, sin embargo no soy letras, no soy las palabras pronunciadas ni escritas, soy mucho más que eso…
Soy los sentimientos que se cuelan entre cada una de ellas… Soy la emoción que las motivan y también lo que provocan. Soy un ciclaje y reciclaje de experiencias, de causas y efectos.

Me gusta retratar miles de instantes en mi memoria para revelarlos en hojas de papel.
Me gusta también compartir parte de mí, y guardarme una fracción que quizá a nadie muestro.

Estoy hecha de momentos frescos y añejos, por mis venas corre la pasión que revive cada uno de ellos cuando se me antoja hacerlo, porque entre mi memoria, imaginación y pergamino, sólo existimos mis sentimientos y yo, nadie que yo no quiera tiene acceso… si acaso a una parte de fantasía que algunos pueden llamar “mentira” y a la cual yo le llamo mi realidad alterna.

Gozo paseándome entre mis recuerdos y dándoles respiración mano a tinta para que inhalen una vez más, no los dejo morir en el olvido porque merecen permanecer para recordarme el camino, para continuar el mapa.

No vivo en el pasado, pero a veces lo visito, la mayoría de éstas, sigilosamente; no todos valoran las huellas,no todos saben lo doloroso o placentero de las pisadas… En cada historia hay una parte exclusivamente mía.

Viajo y no necesito equipaje, y en cada lugar a dónde voy, y con cada persona a la que visito recupero un fragmento de mí como una pieza necesaria para el rompecabezas… De cada viaje escribo mi experiencia para traerla al presente como el mejor souvenir.

A veces también creo que escribo mi destino, que lo defino con cada letra… quizá el tiempo no me alcancé para vivir todo lo que deseo vivir, pero mis letras ya me habrán hecho vivir más de lo que humanamente es posible vivir, porque mi imaginación es infinita y mi puño aún es fuerte para sostener la pluma…

Coleccionista de sentimientos, emociones, instantes, que me conforman. Coleccionista de historias de las que estoy hecha.

-Kenny P.-

La Vida: Nuestra escalera

escalera de la vida

Mi Vida es mi Escalera personal. Para pasar en el siguiente escalón, debo estar en éste.

Todo es gradual y en ascendencia… Debo ver hacia arriba si es que quiero subir.

No conseguiré avanzar si mi mirada y atención está puesta en la escalera del otro.

Cada peldaño fortalece mis músculos, mis pies y piernas que son los que me sostienen. Cada peldaño fortalecen mi espíritu y me hacen perseverante.

Me anima ver un nivel al que quiero llegar, sin embargo, sé que no es posible saltar hasta ahí, que debo pasar por varios escalones más y entonces mi entusiasmo crece y disfruto cada movimiento requerido para llegar al nivel que me motivó.

Si no veo y vivo con amor mi propia escalera, seguramente me quedaré estancado.

Si deseo la escalera de alguien más es envidia.

Si rechazo mi escalera y pienso en saltar, sería un suicidio.

Si quiero llegar mágicamente a un nivel más alto, se llamaría no esforzarse ni merecer.

Si escucho a quienes me gritan que no podré subir, el ruido me distraerá y no avanzaré.

Si volteo constantemente hacia los peldaños por los que ya pasé, me marearé y caeré en ellos otra vez, para volver a empezar pero con mucho más dolor y sentimiento de culpa.

Si intento subir corriendo, me cansaré pronto, no disfrutaré y corro el riego de tropezar, lo que significa que de todas formas tendré que esperar un poco para recuperarme y decidir subir con más calma.

Si busco siempre sostenerme del barandal, en el momento en que éste ya no esté, creeré que no puedo continuar y difícilmente seguiré.

Si respiro con calidad, la energía se mantendrá.

Si me canso puedo decidir sentarme y descansar un momento, sin embargo si me acuesto corro el riesgo de quedarme dormido ahí.

Si subo con voluntad, decisión y convicción, llegaré hasta donde yo me proponga llegar.

Si me encuentro alto y hago alarde para hacer menos a quienes no están al mismo nivel, seguramente perderé el equilibrio y caeré hasta acabar dónde comencé.

Kenny Pineda.