APORTACIONES Y PETICIONES

DAR Y RECIBIR

Es muy común que pidamos, pedimos a los demás que nos demuestren su amor como nos gustaría, y así mismo el apoyo. Pedimos a Dios por alguna situación, pedimos a nuestros padres cubran nuestras necesidades y gustos, pedimos paz al mundo, unos buenos gobernantes, mejores empleos y sueldos, pedimos libertad, pedimos una excelente pareja, hijos de excelencia, pedimos y pedimos y no hay nada malo en ello, sin embargo creo que para saber pedir, también debemos aprender a dar y a recibir. Para ambas cosas quizá no estamos preparados o preparándonos. Porque no nos damos a nosotros mismos, porque no nos brindamos a los demás, a una situación o a una actividad sin reservas…
Y ahí la reflexión de hoy:

¿Yo qué aporto para que así sea, qué aporto para contribuir y estar en congruencia con lo que pido?

¿Demuestro o trato de demostrar amor y apoyo a mi gente tal como a esa gente le gusta o necesita recibirlo, pienso en ellos, los considero realmente?

¿Doy porque quiero dar, aportar, porque me nace del corazón o espero obtener una ganancia equitativa e inmediata por ello?

Pido mucho a Dios, pero… ¿Qué le estoy ofreciendo yo a Él? ¿Contribuyo con algo para que esa petición a Dios sea concedida o sólo espero que Él haga todo el trabajo?

Mis padres tienen la responsabilidad de proveerme de lo necesario, de cubrir lo elemental como casa, alimento, escuela, calzado y vestimenta, por lo menos (es mi derecho) ¿Y yo estoy siendo agradecido con ello? ¿Estoy valorando su esfuerzo, agradezco con palabras, actitudes y acciones? ¿Coopero en casa para que todo esté en orden y listo?

Pido un Mundo menos contaminado en todos los aspectos, pero ¿Yo estoy contribuyendo con eso? ¿Evito la contaminación en mi alma, en mi cuerpo, en mi familia, en mi ambiente, en mi Vida?

Pedimos buenos gobernantes, pero ¿Realmente estamos ofreciendo a nuestra sociedad ser buenos ciudadanos?

Pedimos un mejor empleo o un mayor sueldo y ¿Estamos ofreciendo también ser los mejores y más entregados empleados, trabajadores? ¿Estamos dispuestos a ponernos la camiseta del lugar donde nos desempeñamos laboralmente y entregamos lo mejor de nosotros mismos?

Pedimos libertad ¿Y la damos? ¿Dejamos que otros actúen como decidan actuar sin juicios ni intervenciones?

Pedimos la mejor pareja ¿Y somos nosotros parejos? Pido que esa persona sea la mejor versión de sí mismo ¿Y yo estoy siendo la mejor versión de mí mismo para compartir de ello?

Pedimos hijos de excelencia, hijos perfectos que no se equivoquen ¿Eso es posible? ¿Nosotros como padres y con mayor experiencia en esta vida, por los años que les llevamos de ventaja, dejamos de cometer errores o tropezarnos? ¿Damos las herramientas físicas, pero sobre todo las herramientas afectivas para que sean lo mejor que pueden ser?

¿Qué aportaciones hacemos al mundo entero para que el Mundo responda y me de lo que pido?

La Vida es como una cuenta en la que no podemos hacer retiros sin que antes hayamos hecho depósitos, hay que contar con fondos para pedir, todo es un vaivén y sabremos recibir cuando estemos dispuestos a dar.

Si quieres lo mejor, da lo mejor.

Kenny Pineda.

Pedir y Dar Consejos

consejos

Con frecuencia las personas que nos tienen confianza se acercan para compartirnos su situación o experiencia, pero esto no significa que se nos esté solicitando un consejo o una fórmula mágica para resolver dicha circunstancia.

A veces las personas sólo requieren o requerimos de alguien que nos escuche, externar nuestros pensamientos y emociones con el fin de encontrarles sentido y desenredar por medio del habla, encontrar respuestas en nosotros mismos mediante la exposición del caso.

Cuando alguien necesita un consejo, generalmente lo pide. Cuando las personas no piden consejo es porque no lo quieren.

Cuando lo que queremos es que nos escuchen debemos ser claros. “Me gustaría contarte… compartirte… que me escuches”. O bien, cuando lo que queremos es una opinión, consejo o punto de vista de la misma forma debemos ser claros al acercarnos.

También debemos tomar en cuenta que el que se nos pida un consejo y lo demos, no significa que la persona debe actuar conforme al consejo que se le da. El consejo es una sugerencia, opción, opinión personal, pero no una regla que al exponerse deba cumplirse.

Kenny Pineda.