Resistencia a Sonreír

resistencia a sonreír

¿Qué nos pasa a las personas, sobre todo a los adultos que tenemos cierta resistencia a sonreír al que nos encontramos por la calle?

A los niños no les pasa, se sonríen todo el tiempo, quizá dejan de hacerlo sólo cuando hacen berrinche… Tal vez sea eso, que los adultos vivimos emberrinchados la mayor parte de nuestras vidas, por las cuentas, el trabajo, la rutina, la inseguridad, las prisas, etc.

Ayer al salir a correr a un parque distinto, observé cómo les cuesta trabajo a las personas sonreírse entre sí, darse los buenos días, despedirse aún sin conocerse, cruzar palabra porque simplemente “son personas desconocidas” aunque esas personas tengan algo en común… salir a correr todas las mañanas para “estar bien”.

¿No es irónico como cuidamos de nuestro cuerpo físico pero nos desenfocamos de nuestro cuerpo emocional?

La sonrisa es básica para Vivir, el recibir o regalar una sonrisa es un estupendo regalo, aún de personas desconocidas.

Nuestra sonrisa proyecta lo que tenemos dentro: la alegría de Vivir, la amabilidad, el amor, la complicidad, la solidaridad, la cordialidad, y muchas más cosas positivas.

Hay personas se sorprenden cuando, aún sin conocerla le saludas, le sonríes, te despides o peor aún, evitan el contacto visual; si viene alguien de frente voltean a ver el árbol, las nubes, al pájaro o simplemente al piso. Y cuando por fin coinciden las miradas y eres el primero en sonreír, te sonríen amablemente y a la siguiente vuelta vuelven a hacerlo. Es impresionante.

Practiquemos sonreír más y resistirnos menos…

Lo verdaderamente valioso de la Vida es gratis y una sonrisa no cuesta nada y vale mucho.

Kenny Pineda

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El Cambio

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“El cambio no duele, duele la resistencia a él…”