Evita resisitirte a tu evolución

guerrera

Dios, la Vida, el Universo, no arrebatan cosas importantes para tu crecimiento y desarrollo, porque la evolución es una nuestras maravillosas tareas en  este plano terrenal.

Me gusta pensar que Dios, la Vida, el Universo nos liberan de batallas innecesarias para que nuestra energía se enfoque en aquellas de mayor prioridad, en aquellas dónde el área de oportunidad al desarrollo humano y al crecimiento espiritual es mayor.

Solemos aferrarnos a exhaustas batallas durante un largo tiempo, a veces las sometemos y nuestro ego sale vencedor, pero hemos perdido de un tiempo irreemplazable para atender asuntos de vital importancia y con un amplio campo de trabajo para con nosotros mismos. A veces perdemos esas batallas después de varios días de agotamiento físico, mental y sobre todo emocional y nos damos cuenta que paralelamente hemos perdido también un tiempo precioso para pelear una batalla de verdadero valor.

Considera que una batalla que es retirada de tu vida, alejando a una persona, perdiendo algo material, físico, al ser despedido de un trabajo, u otro tipo de cosas dolorosas, es para tu mayor bien y para redirigir tu atención y energía en tus áreas de oportunidad, eso nos brinda no sólo motivación sino oportunidades infinitas que no estamos dejando entrar a nuestras vidas por estar permanentemente en la puerta,  sin cerrar un ciclo que ya concluyó y resistiéndonos a la transformación.

Selecciona las batallas a pelear haciendo un ejercicio de introspección y honestidad, evita resistirte a tu propia evolución.

Kenny Pineda

El Respeto empieza por uno mismo…

mujer frente al espejo

Al sacrificar nuestros derechos, estamos entrenando a otras personas para que nos traten de forma incorrecta.

¡TÚ!

tú

Habrán personas que te digan que lo que haces está bien,
Habrán personas que te digan que lo que haces está mal,
Habrán personas que te digan que lo que haces está medianamente bien o medianamente mal…

Y yo digo que debes creerle a la única persona que siente lo que sientes, que vive lo que vives y que asumirá las consecuencias de lo que decidas…

¡Esa persona eres TÚ!

Kenny Pineda

Amor a uno mismo…

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El Miedo como Fuerza Creadora.

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La alquimia interior nos habla de que los problemas desaparecen o se minimizan tan pronto como se aceptan, pero cuando se entra en conflicto con ellos entonces se agrandan y complican.

El miedo es parte de la vida y del crecimiento, y no es del todo malo. El miedo nos puede alertar de algún peligro real y no creado en nuestras mentes y si sabemos identificar cuando cumple su función de alerta, podemos entonces convertirnos en personas precavidas. El miedo es o se convierte en algo negativo solamente cuando es destructivo, y no se utiliza para crear; cuando la persona sufre con sus miedos y no aprende nada de ellos. Cuando el miedo nos ha dejado una lección, es entonces cuando podemos denominarla una Fuerza Creadora. El miedo te hará intrépido.

El miedo es peligroso, que ironía, ante alguna sensación de peligro activamos el miedo, siendo el miedo algo mayormente peligroso. Es peligroso cuando se perpetúa, se extiende y la persona continúa reaccionando como autómata en la rutina de su círculo vicioso.

En la sociedad está muy marcadas dos distinciones, clasificamos y encasillamos a la gente en dos tipos de personas respecto a este tema: Miedosos o Cobardes vs Valientes y hasta hay dichos populares que se utilizan con frecuencia; “El valiente vive hasta que el cobarde quiere”. No es de todo falso, sin embargo, el miedo lo siente tanto el cobarde como el Valiente, la diferencia está en la actitud ante esos temores y miedos que todos traemos en mayor o menor grado. No existe la persona que no sienta, o no tenga miedos, existen más bien, las personas que con bravura disfrazan a esos miedos, los niegan, los reprimen y enfrentan como si se destruyeran en un combate, sin saber que pueden destruirse algunos factores externos, pero dentro irán creciendo y fortaleciéndose para algún día paralizarlos por completo. Las personas que andan por el mundo con el letrero en la frente de Valiente, q se ponen la capa de súper héroe y buscan demostrar atrevimiento desmedido a los demás, no son más que cobardes enmascarados que no se atreven a lo más importante; a “aceptar sus miedos”. Ese excesivo garbo es sólo la fachada de una casa a la que nadie tiene acceso.

Al reprimir cualquier pensamiento, emoción o sentimiento, no se logra experimentar el fenómeno en su totalidad y no se extrae de él lección alguna.

Sería bueno graduar nuestro miedo y hacer un tratamiento que sea acorde dicha graduación, ya que en la familia del miedo podemos encontrar el susto, el horror, el pánico, la fobia.

En todo existe la dualidad, a cada cosa le corresponde un opuesto, así como a la noche el día, a la oscuridad la luz, al miedo le correspondería el amor, aunque muchas personas creerían que al amor le corresponde el odio y la fe o el valor al miedo. Cuando actuamos basados en el miedo estamos dejando de actuar basados en el amor, amor a nosotros mismos, el amor es la fe, la certeza, la creencia en lo positivo, en nuestro poder, en nuestro creador y nuestra naturaleza divina, el miedo por el contrario es creer firmemente en lo negativo que sucederá, en lo difícil y complicado, en la carencia de poder y divinidad dentro de nosotros con humildad, respeto, y aceptación.

El miedo suele usar disfraces para despistarnos, por ejemplo, suele utilizar al enojo para pasar desapercibido y sea más complejo descubrirlo y aceptarlo. Tras cada situación y emoción que te parezca insatisfactoria, incómoda o causante de infelicidad puedes preguntarte en silencio “¿A qué le tengo miedo? ¿Qué me resulta amenazante de esta situación?” y entonces podrás revelar a esos miedos, quitarles el disfraz para empezar a conocerte, aceptarlos y transformarlos. Un ejemplo frecuente es el enojarnos al sentir que alguien no nos brinda el tiempo o la atención que necesitamos o creemos necesitar y reaccionamos discutiendo y reprochando… el miedo escondido detrás del enojo es el miedo al abandono, a la soledad, a la distancia, etc.

Existen varias formas en las que solemos reaccionar ante el miedo: desde huir hasta actuar violentamente, debemos pues ser conscientes de la respuesta impulsiva que éste nos causa y de las consecuencias que trae.

Existen también actividades para el manejo inteligente del miedo como el autoconocimiento, la aceptación, la respiración, técnicas de relajación, las afirmaciones, la visualización creativa, la reprogramación sugestiva para cambiar las ideas y creencias que nos producen o se asocian con los miedos, actividades recreativas o que conlleven salir de nuestra zona de confort y nos lleven a atravesar el límite que nosotros mismos nos hemos impuesto por medio del miedo.

Hagamos entonces del miedo una Fuerza Creadora y no una fuerza destructiva.